La importancia de la felicidad en el trabajo

Por: Maria Dolores Nava Trejo

Christopher Peterson uno de los psicólogos más importantes de la Psicología Positiva definió a éste particular enfoque de la psicología con la frase ‘las personas importan’; según Martin Seligman, reconocido autor y fundador de la disciplina, ésta es la mejor forma de definirla.

Cifras de la OCDE en México indican que una persona trabaja un promedio anual de 2,226 horas al año, estas horas se dividen en los 254 días laborales en el año, dando como promedio 9 horas al día en el trabajo. Esto es la mayor parte del tiempo del día y la mayoría de los mexicanos harán esto por 40 años. Cuando el trabajo no es una importante fuente de felicidad, se percibe que esto le resta tiempo a la familia u otro tipo de actividades.

Parte de la felicidad en el trabajo y el sentirse apreciado es por parte de los líderes directos. Edgar Schein es uno de los grandes autores de Cultura Organizacional y resalta la importancia de los líderes en las organizaciones. Schein (2010) menciona que:

1) Los líderes son los principales arquitectos de la cultura organizacional.

2) Después de formarse la cultura, influyen en qué tipo de liderazgo habrá dentro de las organizaciones.

3) Si los elementos de la cultura se vuelven disfuncionales, el liderazgo puede y debe hacer algo para acelerar el cambio de cultura. Los líderes de las organizaciones deben de crear un carácter y personalidad únicos para que la organización se pueda adaptar a su entorno comercial y se pueda diferenciar de la competencia.

El tema del liderazgo y su efecto en las relaciones laborales, y la felicidad en el trabajo, es estudiado por grupos de Desarrollo Organizacional como el OD Network (la Red de Desarrollo Organizacional más grande en el mundo). He tenido la oportunidad de presentar conferencias en este grupo y en una ocasión, Steve Weitz, que en ese entonces era el Director de Desarrollo Organizacional del Talento Global de LinkedIn, la red más grande de trabajo a nivel mundial, me dijo que esta empresa valora las relaciones como muy importantes, promueve la responsabilidad en cada colaborador y que se diviertan en el trabajo.

Propongo a los líderes de organizaciones a que realicen los siguientes esfuerzos en sus equipos de trabajo y ver como se traducen en productividad y bienestar de sus empleados. Se puede empezar por confiar en sus empleados para que puedan lograr sus objetivos, recuerda que fueron contratados por una razón. Dar las gracias de corazón por las actividades que realizan, la gratitud es una de las emociones positivas más importantes en la vida. Siguiente, es importante preguntarles ¿y tú que piensas?, serán sorprendentes las respuestas que reciban por parte de ellos. Estando en la operación, probablemente ellos tienen ideas de cómo realizar mejor los procesos. ¿Cómo puedo ayudarte? Haz que los colaboradores tengan todas las herramientas posibles para que puedan lograr su trabajo. Por último, expresarles cuando hayan tenido logros: Estoy orgulloso de ti. El reconocimiento es un doble beneficio para el bienestar del empleado y ayuda a motivarlos a florecer y aportar lo mejor de sí mismos.

En palabras de Oriana Tickell, profesora de la Maestría en Liderazgo Positivo, no hay mejor médico de cabecera que tu jefe inmediato; es quien puede hacer que te sientas mejor en el día. Ustedes tienen la elección en sus manos, recuerden que las personas sí importan, y mucho.

Referencias:

Peterson, C. (2006). A primer in positive psychology. Oxford University Press.

Schein, E. H. (2010). Organizational culture and leadership (Vol. 2). John Wiley & Sons.

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¿Cómo andamos en temas de espiritualidad?

Por: Adriana Ruiz

137105-OSD442-504.jpgA pesar de los grandes avances en materia de ciencia, de conocimiento y de tecnología, hoy al hombre le sigue preocupado mucho la muerte, su propia muerte y lo que le va a pasar “después”.

Ante esta creciente preocupación y sobre todo en el mundo occidental, buscamos respuestas que nos lleven a alcanzar la espiritualidad rápida y efectivamente sin considerar que esta <búsqueda> da lugar a lo que Villanueva llama “industria de la iluminación” que, aprovechándose de la pérdida de los valores básicos, nos provoca una sensación de vacío para luego prometernos transformarla o eliminarla mediante meditaciones, retiros, rituales, sectas y/o sustancias alucinógenas.

En mi opinión como psicoterapeuta y de acuerdo a lo que escucho en consulta y con mis colegas, estamos en una era en la que tenemos muy poca tolerancia a la frustración y sentimos ésta necesidad de tener pruebas de todo. Existe un gran escepticismo ante los temas metafísicos, lo que podría devenir en una sensación de vacío y como no soportamos ese vacío, lo disfrazamos de <necesidad espiritual> e intentamos eliminarlo por cualquier medio debido a la necesidad de satisfacción inmediata, aunque lo hagamos desorientados y terminemos por confundirnos más, incluso, hasta caer en el fanatismo o la obsesión.

Martín A. Villanueva, en su libro Más Allá del Principio de la Autodestrucción, menciona que “Cuando carecemos de un sentido de vida, vivimos irresponsablemente o negamos la realidad que es más grande que nosotros mismos, acabamos por sentirnos desconectados”.

Así mismo, el postula que “la espiritualidad genuina no se impone, brota naturalmente”, y aunque dicha publicación tiene casi 40 años, me parece relevante rescatarla por la postura de que por paradójico que parezca, mientras más nos forzamos y luchamos por “elevarnos”, más nos hundimos. ¿El motivo? El desconocimiento del sentido profundo de las enseñanzas que nos dicen que la verdad está dentro de nosotros mismos, pese a que nos aferremos a encontrarla afuera.

Entonces, ¿cuál es la respuesta? Para mí la respuesta puede encontrarse en el texto de Villanueva cuando habla de la voluntad.

Como seres conscientes que razonan y eligen, podemos darnos cuenta de nuestra propia existencia, del curso que lleva nuestra vida, de nuestras capacidades y también de nuestras limitaciones pero lo importante es que también podemos echar mano de nuestra buena voluntad para tomar decisiones, actuar, crear una existencia llena de significados propios y hacer con ella lo que decidamos.

Y no se trata de reconocerlo intelectualmente, sino de sentirlo y vivirlo. “La voluntad es la que puede transformar la conciencia porque es el conocimiento en acción, el puente entre el deseo y el acto y es en ese pasaje donde las cosas pasan”.

Si buscan una lectura amena que plantee una visión holística sobre temas espirituales, ¡les recomiendo esta joya!

LA SEXUALIDAD EN LA ADOLESCENCIA

Miriam A. Morales Sánchez OB81M10.jpg

Es de gran importancia que el y la adolescente tengan a su alcance información certera en materia de sexualidad para que pueda explorarla y vivirla de manera responsable y sana.

Las características biológicas de la adolescencia son un notable aumento de la rapidez de crecimiento, un desarrollo acelerado de los órganos reproductores y la aparición de rasgos sexuales secundarios como el vello corporal, el incremento de la grasa y de los músculos, agrandamiento y maduración de los órganos sexuales. Algunos cambios son iguales en ambos sexos, aumento de tamaño, mayor fuerza y vigor, pero en general se trata de cambios específicos de cada sexo (Grace 2009).

ACTITUDES Y CONDUCTA SEXUALES

En la niñez media y la tardía los niños se reúnen sobre todo en grupos de compañeros del mismo sexo, pero en una forma neutral desde el punto de vista sexual. Sin embargo, en la pubertad los cambios biológicos del adolescente se caracterizan por un interés en el sexo opuesto y la necesidad de integrar la sexualidad a otros aspectos de su personalidad. Por tanto, los adolescentes comienzan a establecer relaciones en las que el sexo desempeña una función central. El desarrollo de la identidad de género comprende actitudes, conductas y relaciones cambiantes (Grace 2009).

Hay diferencia en la sexualidad en las distintas edades de la vida. Los adultos distinguen los deseos y sentimientos sexuales de otros sentimientos, sin embargo, las niñas y niños aprenden esto poco a poco, mientras que en los adolescentes repercuten con fuerza los sentimientos sexuales; ellos sienten que la actividad de sus genitales es demasiado abrupta, incontrolable y tratan de averiguar si continúan así (Fraga 2000).

No saben que paulatinamente se irán haciendo más dependientes de la voluntad y se establecerá un equilibrio entre deseos, afectos y respuestas espontáneas de su organismo (Ortega 2000).

ACOMPAÑAMIENTO EN ESTA ETAPA EVOLUTIVA CON LOS ADOLESCENTES

Conocer esto genera tranquilidad en cuanto a las conductas esperadas para la edad, así como también los modelos que la posmodernidad nos impone. Es fundamental hacer énfasis en los sentimientos que experimenta el adolescente y generar confianza para que tome conocimiento de su cuerpo y emociones y poder construir desde lo auténtico y genuino, respetándose y valorándose.

Es importante entonces el conocimiento adecuado de las características de esta edad y de las exigencias que las nuevas condiciones de vida plantean a la personalidad que se desarrolla y a los que están responsabilizados con estimular y dirigir sus conocimientos y educación (León 2000).

Por educación sexual en nuestra sociedad entendemos preparar a las jóvenes generaciones para el amor y el matrimonio, la familia y la vida en pareja, en el principio de igualdad de derechos y deberes del hombre y la mujer. (Del río 1993).

La educación sexual debe formar parte de cada individuo, que incluye los conocimientos y habilidades que exigen de cada ser humano, la vida en pareja y familia; debe estar orientada a preparar a las nuevas generaciones a fin de que puedan desarrollar relaciones de pareja estable, duraderas y felices, así como educar a sus hijos en los principios de nuestra sociedad socialista. (González Hernández 2000).

Este escenario también se ve atravesado por influencias exteriores. Los medios masivos de comunicación bombardean permanentemente con propuestas que distorsionan la realidad de los vínculos, las identificaciones y los modos de relacionarse que van pautando la forma de vivir la adolescencia.

Dentro de dichos patrones, la cultura posmoderna en la cual nos encontramos promueve entre otras cosas el poco compromiso, lo desechable, el consumo por sobre el ahorro, lo fácil sobre el esfuerzo, la exterioridad corporal y la imagen sobre el encuentro. También se fomenta una cultura “adolescéntrica” donde los adultos tienden a parecerse a los adolescentes. Todos estos cambios no hacen más que confundir los vínculos que los adolescentes mantienen con sus padres ya que no existe la adultez como modelo a seguir.

HABLAR CON ELLOS SOBRE SEXUALIDAD

Para entablar una charla distendida pero comprometida sobre temas que involucran la sexualidad el diálogo debe darse de forma natural, espontánea, sin ser invasivos, respetando los tiempos de cada uno, preguntando hasta donde vemos que nos van a contar pero sin que se convierta en una exigencia la espera de una respuesta. Puede pasar que la pregunta tome por sorpresa o no se sepa qué contestar en ese momento, pero seguramente, si no se manifiesta presión y se muestra distensión y naturalidad, al poco tiempo vendrá la respuesta. Si esto no ocurre en una primera instancia, siempre existe la posibilidad de tocar el tema nuevamente, una vez procesada y analizada la información que se manejó en esa primera instancia.

Es importante saber identificar las señales de alarma. La adolescencia es tiempo de experimentación, de prueba. A veces esa experimentación incluye comportamientos arriesgados que hay que saber detectar: temas relacionados con el alcohol, las drogas, tabaco o el sexo. Anticiparse a conversar antes de que se exponga favorece las conductas responsables. Hay otros comportamientos que, sin implicar riesgo alguno, pueden molestar a los padres, como ser teñirse el cabello, la elección de un vestuario algo extravagante, escuchar determinados estilos musicales, etc. Lo importante es relativizar y ponerse firme con situaciones que realmente pueden ocasionar daños y no hacer tanto hincapié en límites por situaciones probablemente pasajeras. Pensemos que la necesidad de sorprender es parte del acontecer adolescente.

Es esencial tener presente que la edad de inicio debe ser una decisión personal basada en el conocimiento y nunca deber ser tomada como un imperativo. Esto hace necesario el conocimiento de las propias necesidades y una buena educación para así ser capaz de gozar una sexualidad plena, saludable y comprometida (consciente). Es fundamental que la elección – tanto de la iniciación sexual así como del sexo casual – se haga en base al deseo propio y no a modo de rito, como pasaje de un estatus a otro donde estarán a salvo de las burlas y críticas de sus pares. Para ello la confianza en uno mismo es pilar fundamental para poder sostener sus decisiones.

Todos estos cambios que van experimentando implican ir dejando atrás la dependencia de los padres para ir logrando un mayor grado de autonomía. Para lograr tal autonomía es necesario generar condiciones que habiliten este proceso: escucha, comprensión, tolerancia, espacios de diálogo. Dicho proceso, que comienza desde la infancia, implica acompañar al adolescente, comprender sus necesidades, darles el lugar que precisan y al mismo tiempo que se especifican los límites. Poco a poco el adolescente comienza a conocer sus derechos, sus necesidades y actuar en consecuencia.

Lograr la autonomía desde el campo de la sexualidad implica la capacidad de negociar sexualmente con un otro desde un lugar de equidad. Para ello es necesario conocer y dar sentido a las propias necesidades sexuales y buscar formas propias de satisfacción, respetando y cuidando el propio cuerpo así como las decisiones que se toman en consecuencia. La capacidad y el poder para tomar decisiones en la vida sexual promueven sujetos autónomos e integrales también en otras áreas. Es necesario brindar al adolescente acceso a información calificada, servicios de salud en el área sexual y reproductiva así como espacios confiables para dialogar.

La educación sexual es un gran aporte a la formación humana: ayuda a conocer el cuerpo, a reflexionar sobre las emociones que surgen (que se encuentran en íntima relación con los cambios

físicos y psíquicos). Favorece la diversidad, la aceptación de uno mismo y del otro en sus legítimas diferencias para respetarnos y respetar los deseos del otro.

La comprensión de las necesidades y vivencias de los adolescentes, así como la educación en sexualidad es crucial tanto para padres como para hijos, ya que favorece el diálogo y fortalece el vínculo familiar. Cuanto más conozcan los adultos acerca de esta etapa y el adolescente sobre los propios cambios que está atravesando será más factible que logren disfrutar de una etapa de muchos cambios y aprendizajes.

REFERENCIAS

Alfonso Fraga JC. 2000. Crecimiento de la población. México.

Del Río. 1993. Prevención de enfermedades de transmisión sexual y sida mediante el uso del condón. Salud Pública de México. México.

Gindin León R. 2000. La mirada sexológica: errores en medicina y sexología. México. Paidos.

González Hernández A. 2000. Una pedagogía de la diversidad y la equidad. México.

Grace J. Craig. 2009. Desarrollo Psicológico. México. Pearson Educación.

Roque Ortega 2000. Rol de género en adultos mayores

LA IMPORTANCIA DE CONOCER EL MITO PERSONAL

Por: Laura Angélica Sánchez Vargas6344.jpg

Casi todos sabemos o hemos escuchado qué es un mito, (Del griego mythos-relato, cuento) o en algún momento leímos historias de dioses y seres fantásticos que nos trasladaban a escenarios tenebrosos o maravillosos llenos de magia. Sin embargo, pocos saben la importancia y trascendencia que dichas historias tienen en nuestra vida y que por algo nos llamaban la atención y nos atraían con tanta fuerza o curiosidad.

Es común que la gente se identifique con “modelos” de personalidad, mismos que socialmente se conocen como “estereotipos”. Estos perfiles vienen de mucho tiempo atrás y han pasado de generación en generación, de manera inconsciente forman parte de aquello que Car Gustav Jung denominó “inconsciente colectivo”, es decir, símbolos básicos, que expresan arquetipos de un inconsciente colectivo universal.

¿Pero qué es un arquetipo? Son imágenes ancestrales, experiencias y recuerdos de nuestros antepasados y una de sus características principales es que se desarrollan y generan por medio de la influencia del entorno sociocultural al que pertenece cada persona.

Los mitos nos han acompañado desde el momento mismo en que la humanidad trata de explicarse el origen del universo y su misión dentro de él. Diversas son las culturas que a lo largo de su historia han dado respuesta a sus preguntas por medio de los mitos, pero hay una que sobresale de todas, siendo modelo en muchas asignaturas. Esa cultura es la griega, que con gran sapiensa le dio nombre a las cosas, a las acciones, destaparon las pasiones, emociones , errores y tormentos del ser humano ligados a los de los dioses, pues además, no dudaron en recordarnos que dentro de nosotros habita una “chispa divina”.

La utilidad de los mitos va más allá de explicarnos el origen propio y del mundo, nos aproximan a entender e interpretar nuestra historia personal. Si exploramos un poco encontraremos en estas historias muchos símbolos que nos hablaran de nuestro mundo interior.

Uno de dichos símbolos que podemos encontrar en estas historias es el inframundo que representa capas profundas de nuestro inconsciente, esa parte de nosotros donde se esconde el dolor, la tristeza, la depresión, la soledad y los deseos que nunca se hicieron realidad, recuerdos y sentimientos que nos lastiman y hemos mandado a lo más profundo de nuestra psique.

Otro de los elementos que podemos encontrar es el “Tártaro”. “En nuestro Tártaro interior habitan las energías más obscuras, negativas y desconocidas, aquellos elementos de nosotros mismos que desconocemos totalmente. Pero también es el lugar donde el alma se purifica, se limpia” (Martín,González. 2017). Cuando contactamos con la parte más obscura de nuestro interior, podemos hacer cambios, tocar el dolor nos modifica. Abre nuestros ojos a nuevas posibilidades.

Los dioses griegos poseen características que representan poder, furia, rebeldía, violencia, bondad, amor, venganza, poder, luz y obscuridad. En la mitología griega existen infinidad de deidades, pero los más comunes para nosotros, los mortales, son: Zeus, Afrodita, Hera, Apolo, Hades, Deméter, Perséfone, mismos que nos brindan información valiosísima al momento de indagar sobre nuestra personalidad.

Cuando nos adentramos en nuestro mito personal vamos descubriendo más sobre nosotros mismos y tenemos la posibilidad de trabajar en su contraparte, en aquellas “Dificultades Psicológicas” como las llama Jean Shinoda Bolen en su libro: “ Las Diosas de cada Mujer”. Una nueva psicología femenina. De tal forma que podamos equilibrar las cualidades y dificultades que conforman nuestra historia.

En cada persona habitan varios dioses, dependiendo de la etapa de la vida en que nos encontremos. Algunos especialistas como la psicóloga Anamar Orihuela, opinan que cuando queremos desarrollar las cualidades de determinado dios o diosa debemos acercarnos a ella, o él, identificar sus símbolos, aquello que nos resuena en lo más profundo. Por ejemplo, si deseamos descubrir nuestra parte paternal, líder, ser más emprendedores o reconocer al ser exitoso que duerme en nuestro ser podemos acercarnos a las cualidades de Zeus. De igual forma, entendemos mejor por esta herramienta la manera en que nos relacionamos con la familia, los amigos y la pareja.

Dentro de la psicología éstas historias y relatos son un recurso muy valioso para ayudar y orientar a los pacientes. El terapeuta es esa “Perséfone, Reina del Inframundo” que ayuda a los demás a transitar por el mundo subterráneo de quien solicita apoyo terapéutico para salir transformado y victorioso.

REFERENCIAS:

-Bolen, S.J. (2014). Las Diosas de Cada Mujer. Una nueva psicología femenina.

Barcelona: Kairós.

-Martín, M. I. y González, R. (2017). Los Dioses y Dioses Griegos viven en tu Interior. Segunda Parte. Recuperado de dirección electrónica.

-Jung, G.C.(2012). El Libro Rojo. Buenos Aires: El Hilo de Ariadna.

-https://soundcloud.com/marthadebayle/las-8-caras-de-ellos. Anamar Orihuela.

-anonimo. (2017). Mito. 6 de noviembre de 2017, de Fundación Wikimedia Sitio web: https://es.wikipedia.org/wiki/Mito

MIEDO A LA SOLEDAD

Por: Nora Hernández Ballesteros 686.jpg

Estar solo puede ser un placer para algunos y una tormenta para otros, es un sentimiento que les pueda generar miedo. Esto les lleva a hacer toda una serie de acciones para evitar dicha situación. El miedo a estar solo es cuando la persona se siente insegura e incapaz de cuidar de sí mismo o misma. Para superarlo, es indispensable conocerse a uno mismo.

Estos 12 pasos para vencer el miedo a la soledad te ayudarán:

1.- Reconoce tu miedo a la soledad. Reconocerlo es el primer paso que te puede llevar al cambio. Explora tu interior de forma sincera reconociendo tus emociones por muy desagradables que sean.

2. Analiza tu miedo. Cuando conoces bien las causas de tu miedo pasa de la incertidumbre a algo que conoces completamente.

3. Lleva a tu miedo al extremo. Ya reconocido y analizado puedes preguntarte ¿Qué es lo peor que podría pasarme? ¿Y es eso realmente tan horrible?

4.- Analiza cómo te comportas con tus amistades. Es probable que tu forma de relacionarte con los demás sea entregándote a tus amistades en cuerpo y alma y olvidándote por completo de ti.

5. Miedo a quedarte solo vs relación de pareja. Analiza, si con tus amistades te has entregado al 100% muy probablemente con tu pareja hayas entregado el 200%.

6. Plántale cara a tu miedo. Para que funcione debes estar convencido de querer superarlo. Es un reto y debes ser persistente ya que luchar contra un miedo es duro pero es más duro vivir siempre con él. Ahora piensa en cómo crees que actuarías con tus amistades, pareja si dejaras de tener este miedo. ¿Cómo te sentirías contigo mismo si no tuvieras este miedo? ¿Qué crees que ganarías y qué crees que perderías?

7. Especifica objetivos. Date todos los días 30 minutos para estar contigo mismo. Define en qué los emplearás, puedes reflexionar acerca de tu forma de vida y qué le puedes agregar de nuevo, tus deseos, tus gustos. O puedes emplearlo en alguna actividad como hacer deporte, leer, escribir, dibujar.

8. Exponte a tu miedo. Comienza puntuando del 1 al 10 la ansiedad que te genera, por ejemplo, pasar 30 minutos solo. Y repite el ejercicio hasta que la puntuación llegue a 0. Esto te ayudará a tu próximo objetivo. También anota los recursos que has usado para no sentir miedo.

Pasos del 9 al 10. Cultívate y desarróllate como persona. Un paso importante es aprender a estar solo, a ser independiente y tener tus propios intereses, deseos y creencias

10. Obtén feedback de otras personas. Pídeles a personas de tu confianza que te ayuden en este cambio, a tener iniciativa, a ser más asertivo y expresar a los demás tus peticiones. Practica con ellos a decir las cosas de forma más directa, expresar tus necesidades, aprender a pedir y no sólo ofrecer.

11. Haz visualizaciones positivas. Usa la imaginación para visualizar lo que quieres conseguir de ti. La visualización tiene que ser siempre en positivo. Debes visualizarte saliendo victorioso de la situación.

12. Busca ayuda profesional. Después de intentar estos pasos es probable que tu miedo haya disminuido y te sientas más tranquilo. Es el momento de acompañar este ejercicio con una terapia psicológica, ya que, es necesario ir al núcleo del problema y cortarlo de raíz.

¿Y tú qué estás haciendo para superar tus miedos?